viernes, 8 de abril de 2016

El soldado

Vlad era un hombre que tenía costumbre de comer viendo los cuerpos empalados en el bosque, tal que un día un soldado que vigilaba se atrevió a decir: 

-No me gusta nada estar aquí, huele fatal-

A lo que Vlad respondió:

-Eso hay manera de arreglarlo-

Vlad empaló a aquel soldado en el palo más alto y cuando estaba a punto de morir le preguntó:

-¿Huele mejor ahí arriba?-

Desde aquel día nadie volvió a quejarse del mal olor que producían los cuerpos ampalados en aquel recordado bosque.


El bosque de los empalados

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